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Cómo y por qué apoyar la recuperación empresarial inclusiva en Latinoamérica

Las empresas pequeñas y en crecimiento (SGBs, por sus siglas en inglés) son actores importantes en la producción económica, el empleo, y el crecimiento en América Latina y el Caribe. De acuerdo a la OCDE, estas empresas representan el 99% de las 28 millones de empresas privadas formales en la región y contribuyen con aproximadamente 2/3 de todo el empleo y 1/3 de la producción de la región. Adicionalmente, existen estudios que demuestran una estrecha correlación positiva entre las pequeñas empresas y el crecimiento de ingresos.

La pandemia de la COVID-19 y su consecuente crisis económica han tenido un impacto profundo y negativo, tanto para las SGBs como para los intermediarios financieros que las atienden. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que el PIB de la región se contrajo 7.7% en el 2020, resultando en el cierre de más de 2.7 millones de empresas y la pérdida de 8.5 millones de empleos.

De acuerdo con la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en ingés), antes de la crisis, las PyMEs de la región se enfrentaban con un déficit de financiamiento de más de un billón de dólares, siendo las empresas dirigidas por mujeres las mayormente afectadas (representando 1/3 del déficit). La crisis actual ha expandido el déficit existente de financiamiento y ha empeorado las desigualdades que impactan a las pequeñas empresas en la región. Nuestra encuesta a 95 proveedores de financiamiento que operan en Latinoamérica demostró que el 80% de los proveedores de capital tienen una o más empresas en su portafolio que necesitan restructuración o financiamiento adicional. Así mismo, el 80% de las empresas en la cartera tienen necesidad de financiamiento por más de USD 50,000. Utilizando supuestos conservadores, esto sugiere que el déficit financiero de la región puede fácilmente triplicarse en el próximo año.

Considerando el tamaño y la urgencia del apoyo requerido, la pregunta no es si los financiadores deben apoyar a las pequeñas empresas en Latinoamérica y el Caribe, sino cómo. A continuación, proponemos cuatro áreas de enfoque para asegurar impacto máximo.

1) Acelerar a los proveedores de capital que financian al segmento intermedio no atendido

La mayoría de las SGBs de la región tienen necesidades financieras de entre USD 20,000 y USD 500,000. Sin embargo, nuestra investigación demuestra que debido a costos operativos, riesgos de segmento, y costos de capital, es muy difícil atender estas necesidades sin capital subsidiado (ver figura a continuación). Por ende, los proveedores de deuda comercial y los jugadores de capital de inversión («private equity») típicamente buscan hacer inversiones superiores a un millón de dólares, como mínimo. Por el otro lado, las instituciones de microfinanzas y las entidades financieras no bancarias (NBFI, por sus siglas en inglés) raramente ofrecen créditos mayores a USD 50,000, debido a temas regulatorios o a los costos de oportunidad de atender a este segmento de mercado poco desarrollado. Por lo tanto, la mayoría de las SGBs del segmento intermedio no atendido de Latinoamérica se enfrentan con insuficiente financiamiento. Se necesita urgentemente más capital catalítico de eliminación de riesgos, que permita que los administradores de fondos como ALIVEGawa CapitalGrassroots Business FundMercy Corps Social VenturesPomona Impact y otros retengan su enfoque de impacto como prioridad mientras atienden al segmento intermedio no atendido.

2) Financiar a proveedores de capital con esfuerzos significativos en equidad de género

Antes de la COVID-19, las mujeres en América Latina representaban el 45% de los propietarios de negocios, el número más alto a nivel mundial después de China. Países como Colombia, Ecuador y Panamá habían logrado grandes avances en apoyar a las mujeres emprendedoras. Sin embargo, estos negocios han sido los más afectados por la pandemia, ya que las mujeres tienen una mayor participación en los sectores más impactados, como el comercio, las labores domésticas, el turismo, entre otros.

Consecuentemente, 118 millones de mujeres y niñas en Latinoamérica caerán en la pobreza a causa de la pandemia, según ONU Mujeres. Nuestra investigación demuestra que existe una brecha entre el discurso y la acción en cuanto a temas de equidad de género y creación de empleo en la región. Nuestra encuesta demuestra que, aunque el 40% de los proveedores de capital indican que se alinean con el ODS 5 de igualdad de género, y han comenzado a recolectar y compartir datos sobre la equidad de género, menos del 20% de estos mismos proveedores de capital tienen a mujeres como propietarias o tienen a mujeres en sus mesas directivas (ver figura a continuación). Adicionalmente, aunque la región tiene algunas importantes fundadoras mujeres, las desigualdades en el acceso a capital de riesgo complican sus logros. Según datos de LAVCA, sólo aproximadamente 13% del capital de riesgo es asignado a fundadoras mujeres.

 

Para apoyar la recuperación económica en su totalidad, los financiadores e inversionistas deben considerar las necesidades únicas de las mujeres emprendedoras como un eje central de sus estrategias. Esto significa considerar a las mujeres en mayor escala al momento de evaluar empresas, cultivar y apoyar redes de mentoras femeninas, apoyar a negocios que desarrollan productos y servicios que empoderan a las mujeres, y eliminar las diferencias de remuneración entre géneros en las empresas en las que invierten.

3) Escalar modelos “digitales” efectivos que ofrecen servicios a las empresas más afectadas que están categorizadas como empresas dinámicas y empresas que sostienen ingresos

Aunque empresas disruptivas de alto crecimiento como los unicornios Mercado Libre, NuBank, y Rappi han atraído altos niveles de atención a la región, la realidad es que la mayoría de las empresas y el empleo (ver arriba) de Latinoamérica se encuentran en uno de los siguientes sectores: (a) empresas dinámicas tradicionales de tamaño mediano o (b) empresas que sostienen ingresos (ver este reporte para explorar esta segmentación). Nuestra propia investigación demuestra que estos segmentos también han sido afectados desproporcionalmente en términos de flujo de caja e ingresos (ver figura a continuación).

 

 

Estos segmentos requieren un modelo radicalmente diferente al que ofrecen la mayoría de los bancos comerciales tradicionales, los inversionistas de impacto y los fondos de PE/VC. Utilizar nuevos caminos de financiamiento que aprovechan datos y herramientas digitales, que se apalancan en el conocimiento interno y automatizan la toma de decisiones, puede ayudar ya que radicalmente disminuyen el costo de atender a estos segmentos. Jugadores como Konfio y Sempli utilizan infraestructura tecnológica que limita la interacción en persona y por ende pueden alcanzar a muchísimos pequeños negocios con necesidades urgentes pero con acceso limitado al financiamiento tradicional. El trabajo de estos jugadores está ayudando a estas SGBs a salir de la crisis de la COVID-19 más fuertes que nunca.

Adicionalmente, es clave apoyar a las SGBs a adoptar tecnologías digitales en su totalidad. Esto se puede llevar a cabo mediante asistencia técnica, desarrollo de habilidades, y apoyo en la infraestructura. La mayoría de estas empresas no están listas para digitalizarse completamente o para apalancar datos para estandarizar procesos debido a que estas transiciones requieren de inversiones de capital significativas. La pandemia ha acelerado la digitalización en la región y debemos asegurarnos que las SGBs sean parte de esta transformación.

4) No olvidar que apoyar el desarrollo de negocio es crítico para que crezcan las SGBs 

La mayoría de las empresas de la región han (re)descubierto, a las malas, la importancia del apoyo no-financiero para poder sobrevivir una crisis. Para poder posicionarse en un camino de crecimiento postcrisis, las SGBs necesitan asistencia técnica y de gestión para complementar el financiamiento adicional que han recibido. Nuestra investigación demuestra que las áreas en donde se necesita más apoyo técnico y de gestión son: gestión financiera y de deuda, planeación estratégica, y apoyo para reinventar modelos de negocio (ver figura a continuación). Aunque hay muchísima evidencia que demuestra que capacitar a los emprendedores los puede ayudar a incrementar sus ingresos, la mayoría de los proveedores de capital de la región todavía no levantan capital para ofrecer capacitaciones. Esto representa una necesidad no-reconocida en el mercado. Organizaciones en la región como Bridge for BillionsFUNDES, y TechnoServe están liderando el camino mediante mecanismos digitales innovadores que podrían ser escalados. Sin embargo, se requiere de más apoyo para poder lograrlo.

Las SGBs en América Latina están en crisis. Se necesitan urgentemente más financiadores para incrementar los compromisos hacia la región. Así mismo, tanto los financiadores nuevos como los existentes, deben responder de manera que maximicen el impacto y no sólo maximicen el volumen de desembolsos.

Kusi Hornberger y Fabiola Salman liderean el trabajo de Dalberg Advisors en América Latina y el Caribe y están basados en Washington, DC y en la Ciudad de México, respectivamente. Presiona aquí para aprender más.

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